CUBIERTAS DESHIELO BOLSILLO.indd
dya5dya6dya7
Deshielo y ascensión (edición bolsillo)

12.00

Esta novela irrealista polar ártica, sin localización ni tiempo determinado, se sostiene sobre cuatro narraciones sucesivas en primera persona, entre el deshielo, el verano y el crudo invierno. El cazador Isaac Erikson-Vargas, el  melómano ingeniero de la base Furth-Isoko Lithium-3000 Stefano Lenz, Solange Heddar, su mujer, después asociada a cierto importante pintor religioso, así como «el hombre que destruyó la Abadía de Isenheim» van alternando sus soliloquios en este relato de largo recorrido, desde la tundra hasta la ciudad, y de la ciudad a las estrellas. La trama a cuatro voces de Deshielo y Ascensión, en torno al territorio hostil de la Confederación del ­Norte, juega con diversos géneros como el terror gótico, la ­novela pedagógica, la biografía de artista, la ciencia ficción y la aventura de exploración. Esta ficción se hilvana en torno a lo inhóspito de la Naturaleza y a lo decadente en el Arte.

«Hace tiempo que nada me hacía disfrutar tanto como Deshielo y ascensión de Álvaro Cortina Urdampilleta. Narración a cuatro voces que nace entre los hielos y acaba en otro planeta, pertenece al género fantástico pero no rehúye el terror, la sátira, el debate teológico y el relato de aventuras. En algunos momentos, en su etapa final, me ­recordó Cántico por San Leibowitz, de Walter M. Miller, uno de mis  clásicos preferidos de la ciencia-ficción. Maneja una bien dosificada  erudición tanto literaria como filosófica o musical y juega con un estilo rico y variado que no se atiene a los patrones de prosa meramente funcional habituales en las obras primordialmente narrativas».
Fernando Savater

«Este libro es un deseo de ser el piel roja centroeuropeo de un espíritu aún por venir. Una revelación descomunal. Una vez más, las editoriales independientes españolas demuestran que son la garantía de la continuidad de la gran literatura».
Enrique Vila-Matas

«Deshielo y ascensión es una obra llena de ideas y alegorías. Me ha recordado no pocas veces a las novelas de Jünger».
Luis Antonio de Villena

Descripción del Producto

Esta novela irrealista polar ártica, sin localización ni tiempo determinado, se sostiene sobre cuatro narraciones sucesivas en primera persona, entre el deshielo, el verano y el crudo invierno. El cazador Isaac Erikson-Vargas, el  melómano ingeniero de la base Furth-Isoko Lithium-3000 Stefano Lenz, Solange Heddar, su mujer, después asociada a cierto importante pintor religioso, así como «el hombre que destruyó la Abadía de Isenheim» van alternando sus soliloquios en este relato de largo recorrido, desde la tundra hasta la ciudad, y de la ciudad a las estrellas. La trama a cuatro voces de Deshielo y Ascensión, en torno al territorio hostil de la Confederación del ­Norte, juega con diversos géneros como el terror gótico, la ­novela pedagógica, la biografía de artista, la ciencia ficción y la aventura de exploración. Esta ficción se hilvana en torno a lo inhóspito de la Naturaleza y a lo decadente en el Arte.

«Hace tiempo que nada me hacía disfrutar tanto como Deshielo y ascensión de Álvaro Cortina Urdampilleta. Narración a cuatro voces que nace entre los hielos y acaba en otro planeta, pertenece al género fantástico pero no rehúye el terror, la sátira, el debate teológico y el relato de aventuras. En algunos momentos, en su etapa final, me ­recordó Cántico por San Leibowitz, de Walter M. Miller, uno de mis  clásicos preferidos de la ciencia-ficción. Maneja una bien dosificada  erudición tanto literaria como filosófica o musical y juega con un estilo rico y variado que no se atiene a los patrones de prosa meramente funcional habituales en las obras primordialmente narrativas».
Fernando Savater

«Este libro es un deseo de ser el piel roja centroeuropeo de un espíritu aún por venir. Una revelación descomunal. Una vez más, las editoriales independientes españolas demuestran que son la garantía de la continuidad de la gran literatura».
Enrique Vila-Matas

«Deshielo y ascensión es una obra llena de ideas y alegorías. Me ha recordado no pocas veces a las novelas de Jünger».
Luis Antonio de Villena

Información adicional

AUTOR

Álvaro Cortina Urdampilleta

ISBN

9788494594038

PÁGINAS

360 páginas

MEDIDAS

11’5 cm x 17’3 cm

ENCUADERNACIÓN

Rústica

ALFONSO GARCÍA-VILLALBA en EL COLOQUIO DE LOS PERROS (29-05-2017):
Toda novela debe romper con las verdades establecidas y, a su modo, proponer nuevas ideas, conceptos que se salgan de aquello a lo que estamos acostumbrados de tal forma que iluminen la realidad desde una perspectiva diferente. Si la novela que tenemos entre manos no logra tal propósito, estamos entonces ante un artefacto literario que es más deudor del entretenimiento que del arte o que, sencillamente, reproduce patrones que funcionan dentro del mercado editorial con beneficios sustanciosos para editores y autores. Todo ello dentro de una perspectiva más industrial que artística, evidentemente. Sin menospreciar ni alabar a uno u otro, arte y entretenimiento tienen sus propios territorios y sus correspondientes habitantes, seres que pueden deambular por uno u otro campo igual que animales anfibios ocupan ámbitos tan dispares como el agua o la tierra firme sin ver peligrar su vida. Teniendo presente lo anterior, debemos tener en cuenta que Deshielo y ascensión de Álvaro Cortina Urdampilleta supone un punto de ruptura, una suerte de romper con esas verdades establecidas de las que antes se hablaba, de ir más allá de ellas. Y cuando hablamos de rupturas o fracturas podemos hablar, sencillamente, de la transformación de los significados que una palabra pueda tener (algo que sucede con el uso que los hablantes hacen de la lengua, algo que sucede con algunos aciertos poéticos dentro de la literatura). En ese sentido, el propio título del libro no avanza lo que encontramos finalmente en sus páginas, sino que revela otra realidad bien distinta, siendo muy sutil el modo de proceder de Cortina Urdampilleta a la hora de llevarlo a cabo. Podríamos entonces decir que el autor (desde el mismo título) comienza a subvertir una serie de conceptos que, en ocasiones, pueden tomarse como inmóviles, estáticos. Aquí, por ejemplo, el deshielo no significa la promesa de la primavera o el renacimiento de la vida después del invierno polar. E igualmente la ascensión no significa, en su caso, un viaje vertical como podría ser el de los místicos, un viaje vertical donde la ascensión tendría su final en la iluminación, un modo de ella tal vez. Como tampoco traduce la búsqueda del aire puro que quizás podría animar a los alpinistas. ENLACE al artículo

EUGENIO FUENTES en  LA NUEVA ESPAÑA (5-01-2017):
Una sorprendente ópera prima que agarra y no suelta. Lo primero un aviso: Deshielo y ascensión no es una novela convencional, aunque, básicamente sea una novela de aventuras, con su punto de exploración, goticismo y ciencia-ficción, y también sea una novela culta, con su aquel de biografía de pintor y de pedagogía iniciática. Se trata de un complejo artefacto que enganchará al lector con horas de vuelo. Dividida en cuatro partes, guiada cada una por una voz, la narración, ópera prima del bilbaíno Álvaro Cortina (1983), comienza en una cabaña de cazadores en una tundra septentrional, sin más localización de espacio o tiempo, para después pasar a la base de operaciones de una multinacional, no lejos de aquel refugio, y más tarde internarse en la única ciudad de la desolada superficie helada. La culminación del ascenso, ya pura ciencia ficción, transcurre en una abadía que orbita cerca del sol. De la cabaña a las estrellas, ecos de Lovecraft, Poe, Wells. Y toda una concepción del mundo. Muy sorprendente.

SANTOS SANZ VILLANUEVA en  LA TORRE DEL VIRREY:
Un autor siempre escribe con la intención de no parecerse a nungún otro autor, de reescribir la vida desde un rincón novedoso. Si lo ha logrado seré el propio autor quien nos lo muestre a lo largo de toda su carrera. Sin embargo parece que el lector bebe de todas sus anteriores lecturas y no es capaz de desligarse de otros autores cuando se enfrenta a un nuevo libro. Yo he leido Deshielo y ascensión y entrelineas he vislumbrado a Joseph Conrad, pero no solo a él, sino que Álvaro Cortina Urdampilleta aporta nuevos caminos para alcanzar el porvenir, al cual se puede llegar por la palabra, pero también por la música. Álvaro Cortina afronta la descripción de un mundo futuro desde las dos artes: la literatura y la música. La edición de Deshielo y ascensión en la editorial Jekyill & Jill no está ilustrada, pero si está musicada. Allí donde no llega la palabra llegará la música. El autor pretende (y lo consigue) hacer de cada lector un lector global, que a la vez que lee, escucha; y nos propone para cada capítulo, para cada aventura, una banda sonora que puede ser escuchada conforme se va leyendo o podemos escucharla en otro momento y así obtener una nueva «lectura» del libro de Álvaro Cortina. Incluso podríamos escucharla antes de leer el libro. De cualquier manera conseguirá abandonamos en medio de un paisaje helado o en medio del espacio, los dos entornos que abren y cierran la novela y que son exactamente el mismo lugar. No por ser uno radicalmente blanco y otro tremendamente oscuro resultan diferentes, sino que son el mismo y en él siempre somos insignificantes, siempre somos nada, porque eso es el hombre en medio de la naturaleza abrumadora de los paisajes de Cortina: «la mano humana queda un tanto en entredicho en un lugar así».

en Revista YO DONA (EL MUNDO):
«La zaragozana es seguramente la editorial que más esmero pone en la confección de sus libros. Ahora publica la ópera prima de este periodista, una novela que se adentra en la fantasia científica para reinventarla a través de un argumento francamente innovador.»

ROCÍO TIZÓN en Revista KOULT:
«Hablar de Des­hielo y Ascen­sión, de Álvaro Cor­tina Urdam­pi­lleta, es hablar de una novela que con­tiene varias. Siem­pre en pri­mera per­sona, el autor des­grana con un cui­dado metó­dico casi de ciru­jano las viven­cias que acom­pa­ñan a sus pro­ta­go­nis­tas. La novela se divide en las dos par­tes que ade­lanta el título del libro. La pri­mera mitad abre con la his­to­ria de Isaac Erik­son– Var­gas, caza­dor de renos que acude a una estan­cia entre los hie­los para cobrarse una de las pie­zas más codi­cia­das. Allí des­cu­brirá que fuera del refu­gio nada es lo que parece. La segunda de las his­to­rias de Des­hielo gira en torno a Ste­fano Lenz, inge­niero des­ti­nado a la base Furth-Isoko 3000, cuya misión es encon­trar litio en los para­jes hela­dos de la tun­dra. Su afi­ción a la música clá­sica y la vida a bordo de los bar­cos son las úni­cas notas de color en mitad del tedio del hielo, hasta que apa­rezca un visi­tante inesperado. Ascen­sión se cen­tra más en la Cien­cia Fic­ción. La pri­mera de las nove­las gira alre­de­dor de Solange, la mujer de Ste­fano Lenz y a su rela­ción con Anselm, un pin­tor de cua­dros reli­gio­sos. La última está pro­ta­go­ni­zada por “el Hom­bre que des­truyó la Aba­día de Isen­heim”, situada en el espa­cio exte­rior, entre las estrellas. Los cua­tro soli­lo­quios des­gra­nan un monó­logo inte­rior donde se nos des­cu­bre un país des­co­no­cido, que podría recor­dar leja­na­mente a la Antár­tida en algu­nas oca­sio­nes, y en otras a las cos­tas norue­gas o fin­lan­de­sas. Las ciu­da­des deca­den­tes y sucias, arti­cu­la­das alre­de­dor del comer­cio o de los lan­za­mien­tos espa­cia­les nos ponen en con­tacto direc­ta­mente con algu­nos de los pasa­jes del género, pro­ce­den­tes de la pluma de Asi­mov o Brad­bury. Pero el con­tra­punto de la his­to­ria apa­rece en forma de terror gótico, la del hom­bre enfren­tado a sus más pro­fun­dos terro­res. En este sen­tido, la novela bebe de los gran­des maes­tros del terror, como H.P. Love­craft y En las Mon­ta­ñas de la Locura o Edgar Allan Poe. Sin embargo, la prosa, lejos de encon­trarse dema­siado orna­men­tada con adje­ti­vos, man­tiene un tono de fres­cura y un hilo narra­tivo capaz de man­te­ner la aten­ción del lector. Por otro lado, es nota­ble la capa­ci­dad del autor para hacer­nos sepa­rar las cua­tro voces, a pesar de estar todas narra­das en pri­mera per­sona, a la hora de tra­tar temas tan dife­ren­tes como la edu­ca­ción, la bio­lo­gía marina o los pig­men­tos de los cua­dros. La pre­sen­cia de unas extra­ñas cria­tu­ras lla­ma­das las cuca­ra­chas y la tena­ci­dad del hom­bre a la hora de enfren­tarse a des­ti­nos inhós­pi­tos nos recuerda tam­bién a las nove­las de aven­tu­ras más clá­si­cas, de Emi­lio Sal­gari o Julio Verne. Toda esta amal­gama de ten­den­cias narra­ti­vas corre el peli­gro de nau­fra­gar en medio de un bati­bu­rri­llo. Sin embargo, Álvaro Cor­tina Urdam­pi­lleta man­tiene con fir­meza el timón en medio de las aguas de la aven­tura, las refle­xio­nes sobre la uti­li­dad y la belleza del arte o el terror más primitivo».

ARAMYS ROMERO en VIAJE ALREDEDOR DE UNA MESA:
«Álvaro Cortina es un genio, un auténtico experto en esto de narrar, de crear ambientes, personajes. Las cuatro partes o cuatro relatos en que se divide la novela son prácticamente independientes, cada uno cuenta una historia, cada uno tiene su voz que viene dada por el protagonista; más pausada, mas autoritaria, mas alucinada, en eso Cortina está superior, en serio, son brutales los cambios de registro. Hiladas las cuatro partes por un pequeño suceso o por un personaje que, del anterior relato nos acompaña, como un residuo que nos recuerda lo anterior, pasamos de escenario casi sin darnos cuenta, nos despegamos con cuidado y nos vamos adentrando en el siguiente relato con delicadeza, con una exquisitez abrumadora.» …seguir leyendo

LUIS ALBERTO ÁLVAREZ en la revista G/U/CAMPUS:
«”El brillante silencio blanco, claro y frio bajo cielos de acero, es despiadado”, concluía Jack London en su célebre cuento El silencio blanco. La primera novela que publica Álvaro Cortina (Bilbao, 1983) recoge el testigo de este gélido personaje en los capítulos iniciales de Deshielo y ascensión. “Con todo aquel blanco masivo, uno al respirar debia andarse con cuidado”, arranca este relato dividido en cuatro partes. Cuatro historias narradas por distintos personajes relacionados entre sí: un cazador, un ingeniero melémano, la mujer de éste y, finalmente, el hombre que destruyó la Abadía de Isemheim. En resumen, una serie de personajes que aspiran a representar la condición humana».

ÓSCAR BROX en la revista DÉTOUR:
«Deshielo y ascensión describe un arco que nos conduce de la tierra a las estrellas, en una distancia que, a pesar de su entorno de ciencia-ficción, continúa siendo inmensa. El políptico, que representa una escena religiosa, dibuja esas estrellas sobre sus tablas, como un sentimiento elevado y trascendente que el arte y la creación pueden acercarnos. No se me ocurre mejor imagen para describir la primera novela de Álvaro Cortina, estupendamente editada por Jekyll & Jill, donde todos sus personajes buscan algo que nunca logran hallar completamente: una consolación, una soledad compartida, eso que nos recuerda todo aquello que albergamos en nuestro interior. El éxtasis y el declive del arte que narra la obra de Cortina son otra forma de referirse a la pérdida de lo humano. De ahí la obstinación por atrapar esa fuerza creativa, la que nos permite conciliar el arte con los sentimientos, con nosotros mismos». …seguir leyendo

FERNANDO SAVATER  en EL PAÍS:
«En novela, hace tiempo que nada me hacía disfrutar tanto como Deshielo y ascensión de Álvaro Cortina Urdampilleta (Jekyll&Jill). Narración a cuatro voces que nace entre los hielos y acaba en otro planeta, pertenece al género fantástico pero no rehúye el terror, la sátira, el debate teológico y el relato de aventuras. En algunos momentos, en su etapa final, me recordó Cántico por San Leibowitz, de Walter M. Miller, uno de mis clásicos preferidos de la ciencia-ficción. Maneja una bien dosificada erudición tanto literaria como filosófica o musical y juega con un estilo rico y variado que no se atiene a los patrones de prosa meramente funcional habituales en las obras primordialmente narrativas. Vamos, que está “bien escrita” y no sólo “bien contada”, aunque yo no tenga nada contra quienes se limitan a este último y nada fácil objetivo.»

LAURA FERNÁNDEZ en FANTÍFICA:
«Imagina que estás en Algún Lugar Helado, en Mitad de Ninguna Parte. Y que te acompaña un tipo que se jacta de ser uno de los mejores (y más ricos) cazadores furtivos que existen. La clase de tipo que tiene su despacho repleto de trofeos que en realidad son cabezas de animales cazados primero y disecados después. Imagina que tú también eres algo parecido a ese tipo. Que tú también tienes la piel de un oso polar en tu despacho y que, cuando se organizan cacerías furtivas de renos en territorio polar ártico, consigues un puesto en la especie de nave en mitad de la Nada Helada que una organización extraña, una organización hecha de siglas (la YTTPA), ha colocado allí. Que te dicen que, pase lo que pase, jamás salgas de esa nave. Que te limites a apuntar con tu rifle ahí fuera, a la Gran Nada Helada, y a esperar a que los renos desfilen ante ti. Pero ¿y si no pasa? ¿Y si los renos jamás desfilan ante tu objetivo? ¿Y si quien desfila es lo que a todas luces parece un animal prehistórico, un enorme animal de pelaje blanco y diminuta cabeza? ¿Y si dispararas? ¿Y si lo mataras? ¿No saldrías en busca de tu trofeo? ¿No saldrías en busca de su cabeza?
He aquí el inquietante y, por qué no, muy lovecraftiano arranque de la inmejorable Deshielo y ascensión, primera y brillante novela de Álvaro Cortina Urdampilleta. Con una atmósfera que combina el aislamiento de la obra cumbre de Thomas Mann, La montaña mágica, y un suspense propio del mismísimo Hitchcock —un Hitchcock que hubiera intentado imaginar lo que sintieron los acompañantes del explorador Amundsen en vez de andarse con moteles de carretera, rubias y tipos raros—, el escritor logra sumergir al lector en ese otro mundo, el mundo helado del todo incierto que no está en ninguna parte ni en ningún momento, como se sumergía Bastian en La historia interminable. Porque en esta novela no hay tiempo, solo frío, deshielo, líquenes capaces de volverte loco y cucarachas, unas cucarachas mutantes y caníbales, bípedas, trasunto salvaje de los seres humanos que habitan un territorio inhabitable. No hay nada a tu alrededor, solo lo que ocurre línea a línea en el interior de una historia que en realidad es un monstruo de cuatro cabezas, porque cada una de sus dos partes («Deshielo» y «Ascensión») contiene otras dos partes, dos historias, estrechamente relacionadas.»…seguir leyendo

MARIAN WOMACK en TUGEYWOODNOTES:
«El deshielo antecederá el apocalipsis, un apocalipsis acuosa, que convertirá el mundo en un infierno anegado. El deshielo será la antesala del fin, el punto y final a un mundo de arquitectura helada y sombría, territorio de nadie, concluyendo con ese periodo de tiempo detenido, la tribulación, donde reinará el anticristo. Y, previo al deshielo, a la helada tribulación, el mundo sufrirá el rapto, en el que los elegidos ascenderán para encontrarse con dios en cuerpo y alma, dejando al mundo sumido en el caos, desamparado y sin redención posible. Un mundo poblado por despojos humanos, donde la decadencia ha sustituido al humanismo, la supervivencia a la convivencia, las tribus de caníbales sin lenguaje ni dios posible a los más desvalidos; porque la pobreza no tendrá lugar aquí. Reinará una distancia entre ricos y pobres tan monstruosa que los primeros se transmutarán en multimillonarios, cazadores de reliquias, esas últimas especies reconocidas, mezcladas, en su migración demencial hacia ninguna parte, con otras extrañas mutaciones gigantescas; y los pobres no serán nada. Es posible que los llamemos cucarachas, y que den caza a los que queden, a los otros, sean quienes sean.»

JESÚS ROCAMORA en EL CONFIDENCIAL:
«Deshielo y ascensión, el inusual y fabuloso debut del periodista Álvaro Cortina (Bilbao, 1983), se presenta ante los lectores como una “novela irrealista polar ártica” que “juega con diversos géneros como el terror gótico, la novela pedagógica, la biografía de artista, la ciencia-ficción y la aventura de exploración”. Es, en efecto, muchas cosas a la vez, y por su escritura epistolar y ese horror blanco, helado y ciego que ejerce de atmósfera y que ahoga, es una novela lovecraftiana. “En buena medida, aun siendo una novela de voces ensimismadas y brumosos y mínimos rasgos físicos de personajes, es una novela que nace con los paisajes. Mi padre es un pintor de paisajes, algo se me pegaría aquí”, cuenta Cortina, que ha dividido su historia en cuatro partes, cada una narrada con una voz distinta.» …seguir leyendo

MIGUEL ALCÁZAR en MIKE & LIBROS:
«Un cazador, un pedagogo, un pintor y un aventurero cosmonáutico, ¿acaso los ha escrito su creador como remedo de aproximación autobiográfica, como una explicación de sus andares filosóficos y poéticos por este mundo? Cualquier alma sensible se podría identificar con tan maravillosos protagonistas, perdidos todos ellos en un mundo frío y de difusas y crueles fronteras —solo en ciudades como Sitka tienen lugar “crímenes innombrables o caso innombrables de puro absurdos” y se dan por doquier “disparos a bocajarro, infanticidios, canibalismo” y “muchos suicidios y muchos intentos de suicidio”— y aun así luchando por continuar adelante con sus vidas, con sus obsesiones, con sus pasiones ahuyentadoras del terror cósmico y espiritual que en todo momento les acecha.»

XESÚS FRAGA en LA VOZ DE GALICIA:
«Cuatro narraciones arman Deshielo y ascensión (Jekyll and Jill), el libro con el que Álvaro Cortina Urdampilleta (Bilbao, 1983) juega con las convenciones y los géneros literarios, especialmente los de la ciencia ficción y las aventuras. Cuatro soliloquios de otros tantos personajes muy distintos: un cazador ártico, un ingeniero, su mujer y el héroe de una guerra contra androides. A través de sus relatos se avanza desde la tundra a la ciudad, pero más que dimensiones físicas se trata de coordenadas particulares en un universo literario que funciona con sus propias reglas y no persigue anclajes con la realidad. «He pretendido un desanclaje sistemático», aclara Cortina. «Y he pretendido que incluso dentro de la novela no se sepa dónde estamos. No hay nada determinado. No hay una época determinada y no se dice dónde es. Pero he mirado quizá más al pasado. Incluso, lo que tiene de ciencia ficción es ciencia ficción del pasado: Wells, Verne» .…seguir leyendo

ÍÑIGO SOTA en LITTLE BIT MAGAZINE:
[…] el principal miedo, en Deshielo y Ascensión, sería la descomposición, la muerte y la imposibilidad de fijar una Cultura. La imposibilidad de cultura en tiempos intempestivos, más allá de la Historia: el intento de orden en un gran cajón de sastre. Quizá el ser humano de hoy no tenga miedo a la muerte. No sabría decirte qué persigue.»

SERGIO SANCOR en LIBROS Y LITERATURA:
«El mundo de Deshielo y Ascensión es sólo comparable al propio universo que, como sucede con éste, consigue que una vez leída, su historia se expanda, provoque la reflexión, se engrandezca más allá de unas medidas standard de la edición, y contribuya a que nuestra mente produzca millones de sinapsis que nos trasladen a un mundo completamente diferente. Es como un pequeño chute de droga, una blanda, no se vayan a pensar que sería contraproducente, pero droga al fin y al cabo. Y es que esa adicción, la que provoca Álvaro Cortina Urdampilleta la que insufla, la que eleva para no dejarnos caer, contribuyendo con su prosa, con su forma de narrar, a convertir este gran mundo que es la literatura en un lugar mucho mejor, rellenando un hueco que se escapaba, que permanecía flojo y que no encontraba autor de renombre, aunque este no sea todo lo conocido que debiera.» …seguir leyendo

MARIO DE LAS HERAS en FRONTERA D:
«Está el Deshielo y el blanco masivo de Hommstadt, el folio literal sobre el (y por el) que se narra la peripecia del cazador Isaac Erikson-Vargas, cuyo nombre en sí (como todos los de la novela) ya es una declaración de principios; está el argumento: un cazador millonario que viaja junto a otro (Groz Lowsla) a una partida en tierras remotas organizada por la YTTPA para cobrarse renos, armadillos gigantes, cripobobos, y rabalcenos y rubalosnegros y pulpos terrestres (los nombres, siempre los nombres); y están las junturas de todo esto y de lo siguiente, como la articulación del metro sobre la que uno parece flotar, permitiéndole pasar de un vagón a otro, y donde se tiene la sensación de que acecha cualquier peligro, incluido el de accidente mayor por descarrilamiento. El autor se lanza al vacío desde la colina 456- T sin estrellarse, sin ni siquiera posarse; y es más: inicia una ascensión sin límites, mucho más allá de las cuatro voces que enmarcan este engendro fantástico, y clásico, impulsado (incluso rebotado) por esa argamasa inagotable indicadora de futuras y grandes conquistas.» …seguir leyendo

PEDRO GUMUZIO en su blog:
«Los aficionados a la ciencia ficción sesuda van a pegar alaridos de puro gozo leyendo este libro, y el resto del público va a quedarse atrapado por el misterio, o va a poder paladear las texturas de ese mundo tan bien conseguido, o ambas cosas.» …seguir leyendo