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Chris Marker La JetéeChris Marker La JetéeChris Marker La JetéeChris Marker La JetéeChris Marker La JetéeChris Marker La Jetée
Chris Marker y La Jetée, la fotografía después del cine

22.00

Jugar con el tiempo. Un juego que seduce al espectador de este cortometraje de ciencia ficción apocalíptico. La Jetée, de Chris Marker, se compone de una serie de fotografías que discurren por la pantalla como postales enviadas desde los pliegues más remotos de la memoria. El estatismo temporalizado de las imágenes da lugar a una obra ambigua y misteriosa que sería la contradicción misma del hecho cinematográfico: una película sin movimiento. El presente ensayo trata de desentrañar las reglas de este juego de alianzas entre fotografía y cine que resulta en imágenes de gran magnetismo, capaces de atravesar los estratos del espacio y el tiempo para adentrarse en los paisajes interiores del amor.

Se cree que Chris Marker vino al mundo un 29 de julio de 1921 con el nombre de Christian François Bouche-Villeneuve. Con algo más de certeza se sabe que se las apañó para irse el mismo día del mismo mes de 2012. Silenciosamente, fiel a su estilo, desaparecía por donde había venido una figura capital del pensamiento contemporáneo. Cronista certero y lúcido de su tiempo, cineasta, fotógrafo, escritor, ensayista, editor y viajero, su producción diluye las fronteras entre disciplinas. En su juventud fue alumno de Jean-Paul Sartre y formó parte de asociaciones afines a la Resistencia francesa; durante este periodo de formación se perfilan unas inquietudes intelectuales que ya no lo abandonarían. Prueba de ello es una extensa obra cuyo hilo conductor es la indagación en la crisis referencial de la imagen y en las consecuencias éticas de dicha transformación. En la última etapa de su vida, ya octogenario, se sumergió en el mundo de la tecnología multimedia y del videoarte. En toda su producción y en toda esta diversidad subyace una única obsesión: la fascinación por el poder de la imagen. Entre las obras más representativas del director cabría mencionar los títulos Olympia 52 (1952), Les statues meurent aussi (1953), Lettre de Sibérie (1957), Description d’un combat (1960), Le joli mai (1962), Le fond de l’air est rouge (1977), Sans Soleil (1982), A. K. (1985), Le tombeau d’Alexandre (1993), Level 5 (1996), la instalación multimedia Immemory (1997), Une journée d’Andrei Arsenevich (1999), Le souvenir d’un avenir (2001) y Chats perchés (2004).

ISBN: 9788493895099.

Autor: .

Descripción del Producto

Libro ilustrado con reproducciones gráficas de fotogramas del mediometraje y fotografías.

Con cada ejemplar, de regalo, el juego óptico La mujer fantasma.

Jugar con el tiempo. Un juego que seduce al espectador de este cortometraje de ciencia ficción apocalíptico. La Jetée, de Chris Marker, se compone de una serie de fotografías que discurren por la pantalla como postales enviadas desde los pliegues más remotos de la memoria. El estatismo temporalizado de las imágenes da lugar a una obra ambigua y misteriosa que sería la contradicción misma del hecho cinematográfico: una película sin movimiento. El presente ensayo trata de desentrañar las reglas de este juego de alianzas entre fotografía y cine que resulta en imágenes de gran magnetismo, capaces de atravesar los estratos del espacio y el tiempo para adentrarse en los paisajes interiores del amor.

Se cree que Chris Marker vino al mundo un 29 de julio de 1921 con el nombre de Christian François Bouche-Villeneuve. Con algo más de certeza se sabe que se las apañó para irse el mismo día del mismo mes de 2012. Silenciosamente, fiel a su estilo, desaparecía por donde había venido una figura capital del pensamiento contemporáneo. Cronista certero y lúcido de su tiempo, cineasta, fotógrafo, escritor, ensayista, editor y viajero, su producción diluye las fronteras entre disciplinas. En su juventud fue alumno de Jean-Paul Sartre y formó parte de asociaciones afines a la Resistencia francesa; durante este periodo de formación se perfilan unas inquietudes intelectuales que ya no lo abandonarían. Prueba de ello es una extensa obra cuyo hilo conductor es la indagación en la crisis referencial de la imagen y en las consecuencias éticas de dicha transformación. En la última etapa de su vida, ya octogenario, se sumergió en el mundo de la tecnología multimedia y del videoarte. En toda su producción y en toda esta diversidad subyace una única obsesión: la fascinación por el poder de la imagen. Entre las obras más representativas del director cabría mencionar los títulos Olympia 52 (1952), Les statues meurent aussi (1953), Lettre de Sibérie (1957), Description d’un combat (1960), Le joli mai (1962), Le fond de l’air est rouge (1977), Sans Soleil (1982), A. K. (1985), Le tombeau d’Alexandre (1993), Level 5 (1996), la instalación multimedia Immemory (1997), Une journée d’Andrei Arsenevich (1999), Le souvenir d’un avenir (2001) y Chats perchés (2004).

Chris Marker y La Jetée, la fotografía después del cine, un ensayo de Antònia Escandell Tur.

Información adicional

Dimensiones 13 x 20 cm
PÁGINAS

192

AUTOR

Antònia Escandell Tur

GASPAR POMARES en LA COLUMNATA (2-2-2015)
Chris Marker y la Jetée: la fotografía después del cine
A la hora de perfilar un listado con los títulos más representativos de la historia del cine, una de las premisas que podemos tener presente podría ser aquella que tomara en consideración el carácter metalingüístico de un determinado filme, es decir, el acierto y la solidez cuando tocara hablar sobre las entrañas formales que atiende a su propia codificación lingüística. En otras palabras, la solvencia y el rigor en respuesta a una pregunta tan sencilla en su formulación como compleja en su contestación: ¿qué es el cine? Filmes como El hombre de la cámara (Dziga Vertov, 1929), Vértigo (Alfred Hitchcock, 1958), Persona (Ingmar Bergman, 1966) o El sol del membrillo (Víctor Erice, 1992), entre otros que podrían haberse citado, deberían por fuerza y obligación meterse en este listado. Otro de los títulos que ineludiblemente también tendría que engrosar, con toda justicia, esta relación debería ser La Jetée (1962), una de las primeras películas de uno de los cineastas incuestionablemente geniales e imprescindibles en esto del cine: el indescifrable y enigmático Chris Marker …seguir leyendo

10 LIBROS RECOMENDADOS PARA EL DÍA DEL LIBRO en LIBROS Y LITERATURA (23-4-2014)
Chris Marker y la jetée
Porque a pesar de ser un libro de ensayo, se lee como si fuera una historia perfecta. Porque el cine es el séptimo arte, y este libro es una extensión de ese mismo arte que nos alegra la vida a muchos. Porque su edición es una maravilla y la forma que tiene la autora de escribir es un regalo para todos los lectores. Porque aprenderemos tanto historia del cine como la historia de un hombre, un cineasta, que se fue demasiado pronto, pero que nos dejó un legado que es digno de admiración. Porque no hay razones suficientes para que cojáis este libro y os hagáis con él. Jamás os arrepentiréis …seguir leyendo

SERGIO SANCOR en LIBROS Y LITERATURA (14-4-2014)
Chris Marker y la Jetée: la fotografía después del cine
El cine. Un arte. El séptimo arte, dicen. Un libro. Que también es arte. Por su factura y por sus palabras. Por hablar de Chris Marker y por hacerlo como lo hace. Una autora, que lo vive, que se apasiona, que une las palabras como las uniría un orfebre, un maestro del gremio, un completo sabio donde los demás son simples ayudantes. Y así se desgrana, poco a poco, en un continuo que va desde el fotograma a la banda sonora, de la primera proyección cinematográfica hasta el análisis pormenorizado de una obra que, no por desconocido a un nivel popular, disminuye su importancia en este increíble proceso de creación que tienen aparejados el cine y sus cineastas. Un libro, que es como un viaje, como un estado mental envuelto en fotogramas, en imágenes estáticas pero con movimiento, en una historia guardado dentro de treinta minutos de historia, en la mente de un hombre que creó, que se fue, que ya no se encuentra pero que tiene un legado, una obra, como las del arte que seguimos observando por mucho que pasen los años. Un montaje, el de Antònia Escandell Tur que da su voz allá donde había un gran vacío, que revierte la realidad, que la moldea a su forma, a la que a ella puede gustarle, y que convierte un ensayo en un libro imprescindible, no sólo para amantes del cine, sino para amantes en general. De la literatura, de la lectura, porque en este viaje que es el libro, que es este libro, no hay razones ni palabras que añadir a las que ya se ven expuestas en las páginas de una obra que, editada con la maestría habitual de Jekyll & Jill se convierte no en un libro sino en otra cosa, en algo distinto, en algo que deberá formar parte, desde ya, en visitas obligadas, en plural …seguir leyendo

RAFAEL ARIAS CARRIÓN en LA COLUMNATA (9-4-2014)
Chris Marker y la Jetée: la fotografía después del cine
La obra de Chris Marker, puro palimpsesto plagado de guiños, referencias, críticas, divertimentos y descubrimientos, mantiene a efectos populares como única e inclasificable película reconocible La jetée. Su (re)descubrimiento provino del estreno de la película de Terry Giliam Doce monos (Twelve Monkeys, 1995). Antes de eso, Marker era todavía más desconocido. Y, evidentemente, La jetée no es única, aunque sí es un asteroide sin dirección.Antónia Escandell Tur en su primer libro Chris Marker y La jetée. La fotografía después del cine (Jekyll y Jill editores, 2013) describe con cuidado y mimo el proceso vital (una más de las otras vidas que vivió el autor de Level Five) y fílmico de Chris Marker, descubriendo muchos de sus hiatos y cuidando desde el inicio la relación bibliográfica en español (bastante escasa) y en otros idiomas (igualmente escasa) de la obra markeriana …seguir leyendo

ALBERTO VARET PASCUAL en EL DESTILADOR CULTURAL (2-4-2014)
Chris Marker y la Jetée: la fotografía después del cine
La pelea entre la imagen estática y en movimiento es la razón de ser de La Jetée. Un enfrentamiento que hoy, medio siglo después de su estreno, sigue vigente. Ahí está, por ejemplo, la reciente La imagen perdida, de Rithy Panh, para confirmar la importancia del cortometraje de Chris Marker, cuyo inmenso calado misterioso ha propiciado un ingente material literario que encuentra en Chris Marker y La Jetée, la fotografía después del cine, de la española Antònia Escandell Tur, su último acercamiento: una deliciosa y humilde aproximación al universo Marker (la creadora es la primera en reconocer que en poco más de 150 páginas es imposible hacer un sondeo total de ese océano que es la cinta del director francés) que se devora con entusiasmo de principio a fin.
En las manos del lector, lo primero que llama la atención del libro es su delicada edición. Repleta de imágenes fundamentales y acompañada por una pequeña coda final sobre la naturaleza fantasmal de la imagen, el ensayo resulta muy atractivo a los ojos del comprador, lo que no es muy usual en los textos más sesudos …seguir leyendo

GOIO BORGE en FACTOR CRÍTICO (26-3-2014)
Chris Marker y la jetée; de Antonia Escandell
La Jetée es posiblemente el mediometraje más influyente y conocido del cine sonoro. Su tremenda popularidad cinéfila no alcanza probablemente al gran público por su origen como film de arte y ensayo, y por ser nuestra época no demasiado afín al formato. Pero su influencia es grande, y ello se explica por sus muchas peculiaridades y logros: es una película construida casi en su totalidad con fotografías fijas montadas cinematográficamente; es una historia circular de viaje en el tiempo que incluye amor, guerra y ciencia ficción; está desprovista de diálogos y con una voz en off tan narrativa como reflexiva; y, como resultado,  ofrece apenas 25 minutos de unos terribles misterio y atractivo. A desentrañar este misterio se dedica Antònia Escandell Tur en Chris Marker y La Jetée. La fotografía después del cine. Chris Marker es lógicamente el esquivo director de la película…seguir leyendo

MANUEL J. LOMBARDO en DIARIO DE SEVILLA (253-2014)
Cinematogramas de la conciencia
Antònia Escandell publica un estimulante ensayo sobre ‘La Jetée’, ese hermoso artefacto visual de Chris Marker sobre la memoria y las imágenes, posiblemente la obra más singular del cineasta. La Jetée (1962) es posiblemente la más conocida y singular de todas las películas de Christian François Bouche-Villeneuve, o lo que es lo mismo, Chris Marker (1921-2012). Tan singular que no es ni siquiera una película propiamente dicha, como tal vez sepa ya el lector iniciado. Ensayo visual (y sonoro) sobre la sustancia de la memoria y las imágenes con forma de relato de ciencia-ficción futurista, La Jetée está compuesta casi íntegramente (apenas un plano, el de un leve parpadeo, fue rodado con una cámara de cine) de imágenes fijas, aparentes fotogramas extraídos de un filme imaginario, que nos sitúan ante un artefacto único y estéticamente problemático inscrito entre dos universos, el de la fotografía y el cine, justo en sus intersticios, proponiendo a su espectador un ejercicio de relleno de sentido (acaso no es esa la operación mental que hace el cine) que la sitúa como una de las obras clave de todo el cine moderno a pesar de su metraje de apenas 28 minutos …seguir leyendo

JOSÉ MARÍA MATÁS en FRONTERA D (10-2-2014)
Chris Marker y la Jetée: postales de la memoria
Hace algunos años el crítico y ensayista irlandés Brian Dillon describía en un artículo publicado en The Guardian la impresión que producía en el espectador la película más célebre del cineasta Chris Marker (Neuilly-sur-Seine, 1921-París, 2012) con estas palabras: «Los espectadores emergen de La Jetée (…) marcados para siempre por sus imágenes pero todavía de alguna manera inseguros acerca de lo que realmente han visto. Es una película que escarba en profundas vetas de memoria, pero cuya superficie, aunque difícilmente olvidable, permanece enigmática en retrospectiva. Después de casi medio siglo, es todavía difícil decir qué consiguió Marker con esta obra maestra». Esta lectura no puede decirse que tenga un ápice de exagerada. Desde que la poderosa voz en off irrumpe por primera vez para instalar en nuestros oídos aquel arranque memorable («Esta es la historia de un hombre marcado por una imagen de su infancia») nuestra posición de receptores, de intérpretes, se va a ver inmediatamente convulsionada y el hecho de el cortometraje esté compuesto prácticamente en su totalidad por fotografías filmadas en blanco y negro –su rasgo “externo” más evidente y la clave de bóveda de su eficacia estética– no hace sino agravar el conflicto que la película genera en un espectador que, si bien lucha por un lado para encontrarle un sentido, una coherencia, a lo que está presenciando, por el otro se ve irremisiblemente vencido por la belleza, el drama inexplicable, el misterio que el filme emana, abandonado al fluir de las imágenes bajo la certidumbre de que cada vez que está a punto de aprehender cualquier sentido último este, respondiendo a la naturaleza de «ensayo fílmico» de la obra, terminará escapándosele, tomando múltiples direcciones. Pues, al fin y al cabo, ¿qué es La Jetée? ¿La crónica de un fracaso que abre la puerta a una enmienda a la totalidad a la Historia? ¿Una historia de amor imposible? ¿Una elegía a la infancia? ¿Una recreación del mito del eterno retorno? ¿Una puesta en cuestión del estatuto cinematográfico de la imagen? ¿Un desgarrador homenaje a las víctimas de todas las guerras? ¿Una representación simbólica del deseo edípico? ¿Una visión del Apocalipsis? ¿Una reencarnación distópica del ángel benjaminiano? …seguir leyendo

«La jetée (1962), el mítico mediometraje rodado por Chris Marker como una fotonovela apocalíptica, es puesto al día en riguroso y original ensayo, tan original que incluso convierte sus fotogramas en viñetas de cómic. Lo firma la jovencísima y ya muy avezada Antònia Escandell Tur.» Philipp Engel en la Revista Fotogramas (abril, 2014).

«Interesante ensayo escrito por Antònia Escandell Tur, apoyado en un material gráfico apabullante que hace que este estudio sobre ‘La Jetée’ se lea casi de un tirón, ahondando en ciertos aspectos a priori “invisibles” para un cinéfilo medio, pero que conforman un universo fílmico muy rico sobre todo para estudiosos de la fotografía y el cine (entre los que me incluyo). Una tesis exhaustiva que sirve de monográfico sobre ‘La Jetée’ (que como comento más arriba, es uno de los cortometraje apocalípticos más seminales de la historia del cine), ocupando de manera definitiva ese espacio que muchos de nosotros demandábamos y que gracias a Jekyll & Jill podemos disfrutar desde hace meses.» Francisco José Arcos Serrano en la revista Corazón literario.

«En su ensayo, la filóloga comparatista Antònia Escandell Tur enriquece aún más los análisis que Philippe Dubois y Guy Gautier hicieron hace ya algunos años de este extraño cortometraje (28 minutos), situándolo en la vertiente más materialista del cine francés. Mientras los autores de la nouvelle vague estaban apasionadamente interesados por ocupar su núcleo central, Marker se encontraba a gusto dejándose llevar a la marginalidad.» Ángela Molina en el suplemento cultural Babelia del diario El País.

«La Jetée es un cortometraje de fotografías filmadas realizado en 1962, al que Marker llamó fotonovela. Su argumento, que encajaría dentro de la ciencia-ficción apocalíptica, ambientada en una hipotética Tercera Guerra Mundial que estallaría en el año 2040, nos muestra a un joven sometido a un experimento que le permite viajar en el tiempo. Este joven recuerda a una chica vista en un aeropuerto años antes de la guerra, cuando él no era más que un niño. En buena medida, el filme es esta historia de amor imposible entre alguien que recuerda que estuvo allí (La, j’étais), y recupera imágenes de los pliegues más remotos de la memoria, y quien es recordada pero está lejos, inaccesible, separada de él por estratos temporales que en el fondo, aunque parezcan lo contrario, son insalvables porque nadie puede eludir el tiempo. Un romance que se interpreta como la representación de las relaciones a la vez idílicas –por complementarias– e imposibles –por diferentes– entre la imagen fija, o fotografía, y la imagen enmovimiento, o cine.» Alfonso López Alfonso en el suplemento cultural del diario La Nueva España.