RECOMENDACIÓN DEL MES

los-hombres-de-rusia-2

LOS HOMBRES DE RUSIA de Reinaldo Laddaga

«Reinaldo Laddaga en su nueva —y mejor— novela, Los hombres de Rusia, recurre al mecanismo del manuscrito encontrado (precisamente en un foro de votantes de Trump) para narrar en clave antropológica y simbólica cómo un joven es abducido por una secta guerrillera, cómo alguien cambia de bando e ingresa en las filas del extremismo. El proceso en que uno de los nuestros se vuelve uno de los otros».
JORDI CARRIÓN • NEW YORK TIMES

«Situando la acción en un zoológico inundado en Florida, un comando de combatientes místicos, busca restaurar lo que ellos consideran el «orden» a través de la violencia. Aquí hay provocación y propaganda, excesos, elementos propios de una sociedad marcada por el despotismo exacerbado. Dicen que existe un poco de profético en todo lo que se narra aquí. Esperamos que estos lectores se equivoquen, por nuestro bien, ya que estamos ante una alegoría de los peligros reales de una extrema derecha, si bien Laddaga la caricaturiza consiguiendo construir un relato gozoso, de gran erudición, que ofrece una mirada lúcida sobre el pensamiento actual».
ERIC GRAS  • EL PERIÓDICO MEDITERRÁNEO

«Por las páginas de Los hombres de Rusia desfilan así el experimento protofascista de Gabriele D’Annunzio en Fiume y las aberrantes teorías de Cyrus Teed en torno a la Tierra hueca, encuentra acomodo Miguel Serrano, el jerarca nazi chileno que alumbró la tesis del hitlerismo esotérico mientras compartía mesa y mantel con Hermann Hesse, pero también Aleksandr Duguin, el Rasputín del Kremlin de Putin, dios tonante del renacimiento de la soberana Eurasia, y a la vez asoman la patita el Partido Republicano en los tiempos de Barry Goldwater, las maquinarias de la violencia que Carl Schmitt amparó mediante sus estudios constitucionales e incluso el barón Julius Evola, mandarín de la extrema derecha italiana que logró el círculo cuadrado de conjugar en su obra a Mussolini con la misoginia de Weininger y los goces del tantrismo con la decadencia de Occidente del apocalíptico Spengler».
RICARDO MENÉNDEZ SALMÓN  • LA NUEVA ESPAÑA